Haciendo cuentas

Bajo este título hay dos números con un importante significado. El más conocido es el 30. Porque este año 2016 celebramos la entrada de España en la Unión Europea. Pero hay otro menos conocido aunque quizá más valiente: el 54. Porque este año 2016 podríamos celebrar los 54 años que han pasado desde que el ministro de Asuntos Exteriores, Fernando María Castiella solicitara formalmente por carta la firma de un acuerdo de asociación con la CEE. Otro número a recordar: el 39. Este suma los años transcurridos desde la solicitud de adhesión, de nuevo por carta, firmada por el recién elegido presidente del Gobierno, Adolfo Suárez

Information poster for the 1999 European Parliament Elections.

Una idea, la de mirar a Europa que muchos intelectuales y políticos demandaban ya desde el siglo XIX, como recordaba hace unos meses Marcelino Oreja en la mesa redonda de presentación del libro: “30 años de España en la UE, el camino de un proyecto histórico”, que coordinado por Eugenio Nasarre, presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, e Ignacion Aldecoa, catedrático de Derecho Internacional Público.

Solamente así se da un panorama del largo proceso. Muy complejo por la situación política del aquel momento: como era de esperar, la dictadura era rechazada por muchos sectores políticos y sociales fuera de España lo que había creado una situación de aislamiento frente a Europa.

Sin duda fue valiente la visión de aquellos políticos que supieron entender que el futuro de España estaba en Europa e incluso que conseguir abrir las puertas de Europa sería también abrir las puertas a la democracia

La talla política de los que vivieron ese momento es digna de recordar. Ministros y embajadores defendiendo su derecho a pertenecer a Europa, y defendiendo el modelo de cambio que esto representaba. Todo ello desde el vórtice dictatorial en el que se hallaban.

Acontecimientos clave fueron la convocatoria del IV Congreso Internacional del Movimiento Europeo de mayo de 1962 en Munich, con el objetivo de “estudiar la democratización de las instituciones europeas y los medios necesarios para la creación de una Comunidad Política capaz de impulsar realmente la construcción de los Estados Unidos de Europa” . La invitación a participar en el congreso supuso una chispa en medio del ambiente político de intolerancia al ofrecer a los españoles un espacio de debate sobre sus puntos de vista en torno a la eventual integración de España en Europa.

“Aquí estamos todos menos los totalitarios de ambos lados” fueron la palabras de Salvador de Madariaga refiriéndose a la participación de 108 españoles, 38 de ellos en el exilio, lo que provocó una crisis política interna conocida con el nombre de “contubernio de Munich”. Aun así, el mensaje quedó claro. Salvador de Madariaga: “la integración de todo país en Europa significa la instauración de instituciones auténticamente representativas y democráticas” en clara referencia a España, y que tomó forma en el texto de la resolución de la Asamblea del Movimiento.

Siguieron adelante en su empeño de acercarse a Europa. La solicitud de Suárez ya no hablaba de renovación o creación de acuerdos comerciales sino directamente de adhesión. Esta fue respaldada por unanimidad en las Cortes y afianzada por con un viaje sin precedentes por 9 capitales europeas, en el que el Presidente del Gobierno iba acompañado del primer ministro de Asuntos Exteriores, Marcelino Oreja y el Embajador Raimundo Bassols. Su misión: convencer en el corazón de Europa del proceso de democratización iniciado en España y del importante papel de España en Europa.

El presidente recogía así con claridad el mandato del Rey Juan Carlos I en su discurso de proclamación, dos años antes afirmaba: “Europa deberá contar con España y los españoles somos europeos. Que ambas partes así lo entiendan y que todos extraigamos las consecuencias que se derivan. Es una necesidad del momento.

Y aquí surge otro número: el 24 . 24 años “llamando a las puertas de Europa”, un proceso de adhesión largo y complejo, pero ejemplar por la dificultad de las negociaciones que iban superando poco a poco con éxito cada una de las situaciones que iban surgiendo por el camino.

Araceli Mangas analiza qué nos ha aportado y qué aportamos a Europa, porque ¿alguien imagina que hace 30 años España se hubiera quedado a las puertas de Europa?

Todos estos años (estos números) están recogidos en una exposición organizada por la Representación de la Comisión Europea en España, el Archivo Digital España-Unión Europea y los Archivos Históricos de la UE del Instituto Universitario de Florencia.
La exposición, titulada: España y la Unión Europea, historia de una relación 1962-2016 recorre desde el 15 de marzo los 37 Centros de Documentación Europea de la red Europe Direct, localizados en 37 Universidades y algunos otros centros interesados en su difusión. También se puede acceder a su versión web.
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Acerca de Eva Ramón

Directora Centro de Documentación Europea Vocal Instituto Robert Schuman de Estudios Europeos Universidad Francisco de Vitoria www.ufv.es/cde Integrante del Comité Técnico del Archivo Digital España-Unión Europea Consultora freelance